domingo, 19 de abril de 2015

SEMBREMOS ENTRE TODOS


LLUVIA DE CORAZONES






   SEMBREMOS ENTRE TODOS

Me acabo de dar cuenta del abandono al que he sometido a mi blog. El otro día me preguntaron que por qué no escribía más, que si ya había llegado a ÁGAPE, que si me había cansado del camino. No, no me he cansado; tampoco aún he llegado, la travesía es larga solo que he estado con la cabeza en otras cosas. Algunas me has chupado demasiadas energías y a otras les he dado una importancia que no se merecían. Siempre confías que puedes derribar muros pero….no. Eso sí, nos sirven para darnos cuenta de lo que, verdaderamente, es importante en nuestras vidas. Me he dado cuenta de que se está perdiendo algo fundamental entre las personas: LA EMPATÍA Y LA COMUNICACIÓN. Nos estamos convirtiendo en Androids, en Tablets andantes, es twitters voladores. La gente se puede jactar de tener 700 “amigos” en Facebook pero es incapaz de mirarle a los ojos al que tiene enfrente y “pedirle perdón” (por poner algún ejemplo), o no sentir un poco, tanto las alegrías como el dolor ajeno… El ombligo es una parte de nuestro cuerpo que tiene muchas repercusiones. Hoy he leído una noticia de que una joven de 19 años ha muerto,  arrollada por el tranvía en Valencia porque iba “distraída” con el móvil. Se me ponen los pelos de punta. Es impresionante ver en el metro, en los trenes, en los restaurantes a todo el mundo con los móviles, tablets; ver cómo una pareja ni se dirigen la palabra durante toda la comida porque ambos están “ocupados” resolviendo “asuntos del trabajo”. Reconozco que yo también soy algo asidua a estas tecnologías, para qué engañarnos… pero intento que no se convierta en el eje de mi vida como lo es ya para mucha gente. Si algo nos diferencia del resto de los seres vivos es, precisamente, el poder hablar, el poder comunicarnos y sentir al otro…escucharle, intentar ponernos en su piel y ayudarle. Pero a veces, ¡cuánto miedo me dan las personas! Últimamente las noticias han sido alarmante: matanzas en Kenya, en Siria…un piloto que mata a 149 personas, violaciones, torturas, destrozos de patrimonios culturales…desfalcos, fraudes, robos, corrupción política… Parece que hoy en día todo vale…¡¡madre mía, qué miedo!! Mi mente de “escritora” algo “loca” me lleva a alejarme de la Tierra y verla desde otra dimensión… El mundo llora. Hay guerras en muchísimos países, violencias de géneros, asesinatos, niños que con 5 años (como los míos de clase) les explotan a trabajos duros, a casarse con unos pocos años más y sus juegos son lo que ven, lo que viven… Desde mi posición veo a la Tierra que “explota” porque ya no puede más. Grietas por todos los lados, sangre que mana de ellas… Me encantaría tener la solución aunque hay algo que sí ayudaría mucho, que haría a las personas, eso, personas humanas y es lo que nos distingue. Ya sé, ya sé que me vais a decir que es una UTOPÍA lo que voy a decir pero es lo que llevamos oyendo años, siglos pero no se toma muy en serio: EL AMOR ES EL MOTOR QUE MUEVE AL MUNDO. A este mundo nuestro lo están empujando, destrozando. Y cuando hablo del amor, me refiero siempre, al AMOR INCONDICIONAL. Hasta esto se está perdiendo. Oigo a parejas quejarse de que ya no saben si es amor o cariño lo que sienten hacia ellas. Otros ya no sienten nada pero continúan juntos porque no “saben vivir en soledad”. Esto  está haciendo un daño terrible a las mentes. El respeto se está perdiendo…la educación ya ni os cuento. Pero el AMOR del que hablo no es solo hacia las personas. Pero es en ellas, en nosotros, en donde debería fraguarse. Ser cada uno de nosotros una “semilla de AMOR” y ser modelos para el resto de la gente. Yo así lo hago y lo seguiré haciendo, con tablet o sin tablet. No quiero ser un android, ni quisiera que me besara un “emoticono”… La salud física es importante pero la salud mental aún lo es más. Seguiré andando por el CAMINO DE ÁGAPE porque, afortunadamente, me estoy encontrando con más “semillas de AMOR” y entre todos estamos sembrando diferentes campos. Estoy convencida de que dará muy buenos frutos....


domingo, 25 de enero de 2015

CUENTOS UMBILICALES

CUENTOS UMBILICALES CON UNA DE SUS MUSAS: LA MAR





           CUENTOS UMBILICALES

Lo prometido es deuda. Ya tengo día y hora para la presentación de mi nuevo libro “CUENTOS UMBILICALES”. Sí, el 21 de noviembre del 2014 empezó a ver la luz. No, no ha sido un camino fácil hasta llegar a ese momento y no me estoy refiriendo al hecho de la publicación. Desde aquí le doy las gracias, de corazón a la Editorial ALFASUR y, en particular, a Agustín Alfaya por confiar una vez más en mí, en mi nuevo y arriesgado proyecto. Cuando hablo de la dificultad del recorrido es porque los veintitrés relatos que componen el libro tienen una gran carga emocional que, en algunos momentos, me ha hecho que tuviera que dejar de escribir porque aquello ya no era literatura. Al Taller de escritura al que asisto desde hace unos años, es el de la escritora Clara Obligado. Su ayuda ha sido grande y sus enseñanzas aún mejores. Pero difícil ha sido coger el lápiz y el papel e intentar contar una historia sin que me desgarrara completamente. El cáncer y la muerte de mi madre han viajado en paralelo con la creación de los cuentos. El título no podía haber sido otro. Es lo que tenía más claro desde el primer momento. En estos años he sentido muy cerca a muchas personas que me han animado a seguir adelante. Ha habido momentos en que pensé tirar la toalla pero detrás de mí me han empujado, me han llevado en volandas en alguna ocasión y, sobre todo, me han demostrado que me necesitaban como yo les necesito a ellas. Ha habido dudas en cuanto a qué historias contar, cómo. Quería que el lector leyera relatos llenos de emociones, intrigas no que fuera lacrimógeno. Desde el Taller me han ayudado mucho a encauzar los temas, canalizarlos y aquí está este libro con toda su fuerza. En la editorial me dijeron que escribiera una pequeña reseña para la contraportada y, después de darles vueltas, escribí lo siguiente:


SACADO DEL CUENTO "CECAELIA"EN PLAYA HONDARRIBIA
            “CUENTOS UMBILICALES es un libro de relatos que reúne veintitrés historias cargadas de emociones y cuya fuerza reside en cada uno de los personajes que aparece. ¿Qué le lleva a una sirena a quebrantar la Ley del Mar? ¿por qué, a veces, nos sentimos tan incomprendidos por nuestra propia pareja? ¿qué nos lleva a elegir un camino en vez de otro? Son ellos, los protagonistas, con su manera de actuar y de pensar quienes llevarán al lector a que se sumerja y navegue por el siempre inquietante paraje de las emociones”.
            El día que pude cogerlo, tocarlo fue una sensación como de haber parido ya. Tanto tiempo esperando, tanto sufrimiento acompañándolo que cuando lo vi no pude remediar el soltar unas lágrimas y mirar al cielo. “Va por ti, amá. Te lo dedico a ti” dije para mis adentros. Y ya ha empezado a caminar y estoy feliz porque empiezo a escuchar los primeros comentarios y críticas. Soy consciente de que me queda aún mucho por aprender. Sé que me van a seguir ayudando y quiero seguir creciendo como escritora. Esto es un principio en donde me he asomado con un poco de vértigo pero tengo las mejores manos que me sujetan para no caerme. Deseo seguir escribiendo, contar historias. Como no quiero dejarme a nadie fuera, quisiera dar las gracias a todos los que habéis estado, de una forma u otra, formando parte de mi historia en estos últimos años porque sabed que, dentro de CUENTOS UMBILICALES hay un trocito de cada uno de vosotros.

            La presentación será el VIERNES 6 DE FEBRERO a las 19,00h en la CASA DEL LECTOR, dentro de Matadero de Madrid (Paseo de la Chopera nº 14) junto a Madrid Río. Ese día va a ser muy especial y emotivo para mí. Sé que va a haber ausencias y lo sentiré muchísimo pero a todos los que vayáis os lo agradeceré desde el corazón.
            
 http://t.co/KQM57wjdcg   Éste es el enlace en donde aparece la entrevista que me hicieron para la REVISTA ZIGZAG de Pinto.






 
      
 

viernes, 16 de enero de 2015

HOY ME SIENTO LUCIÉRNAGA

NO EXISTE CRIATURA MÁS FASCINANTE QUE AQUELLA QUE ES CAPAZ DE CREAR LUZ POR SÍ MISMA

HOY ME SIENTO LUCIÉRNAGA

Tres meses, casi tres meses separan esta entrada a mi blog de la última. Le he tenido un poco abandonado pero han sido días de mucho trabajo,de nuevas emociones y lo he tenido aparcado un tiempo. Podría retomarlo con mucha fuerza: EL 21 DE NOVIEMBRE SALIÓ PUBLICADO MI LIBRO “CUENTOS UMBILICALES”. Pero hoy no lo voy a hacer así. Haré una nueva entrada en el momento en que sea oficial La Presentación del libro (yo ya la sé jeje pero falta un “OK”)
            En estos meses he visto cómo otro de mis sueños se ha hecho realidad. Promociones por aquí, firmas por allá. Ventas de un lado, ventas por otro. Muy feliz, sí aunque por medio hayan pasado las Navidades, famosas ellas por la explosión de sentimientos y emociones varias.
            Y entre todo este movimiento, también había dejado de lado, un poquito, algo que forma parte de mis deberes casi diarios: reflexiones y encuentros conmigo misma. Ante estos nuevos acontecimientos vas viendo las reacciones de las personas y, en algunos casos, te llegan a sorprender las de algunas. Los verdaderos amigos siempre lo serán y aquí no les incluyo. No sabría decir muy bien la sensación que noto al estar cerca de esas personas. Son muy, muy pocas pero las hay. Llamo a mis “almas gemelas”, charlamos alrededor de una mesa, con una cervecita o, incluso,obviando las dietas y consejos post-navideños, con algún chocolatito con churros. Analizamos lo ocurrido y siento que hay algo que está fallando en la relación. Lo primero que pienso es en mí, claro. Igual se me está subiendo lo del libro a la cabeza y son mis reacciones las que son distintas. Inmediatamente me quitan esa ida de la cabeza.  Luego pienso: “no les ha gustado el libro y no saben cómo decírmelo”. En casa le doy vueltas un poco y de repente, como caído del cielo, me llega este power con una reflexión que me parece fantástica. Lo escucho despacio, lo analizo y me convence. Quizá es por este motivo por lo que noto esos cortocircuitos con ese pequeño grupo de personas. Desde aquí, les doy mil gracias a todas “Mis luciernaguitas” por brillar con luz propia…. Quizá algún día haya podido ser “serpiente”, no lo sé, es posible pero desde luego puedo decir que…         HOY ME SIENTO LUCIÉRNAGA.


martes, 21 de octubre de 2014

EN EL PARQUE ADRIK

 
....y dibuja el peso de su infancia en cada huella.
















Nadie dijo que escribir fuera fácil. Y si encima son relatos cortos, aún se complica más la cosa. La llamada "hoja en blanco" es temible aunque, al final, siempre aparecen las Musas y nos echan una mano. Otras veces, un ejercicio bueno para hacer, es elegir la primera frase de un cuento de un autor, conocido o no, y escribir el tuyo partiendo de esa base. Así lo he hecho en este cuento "EN EL PARQUE ADRIK" cuya primera frase pertenece a "Más allá del estanque" de JOSE MARÍA MERINO. Espero que os guste y que podáis disfrutarlo.




                               EN EL PARQUE ADRIK

Entró en el parque bajo el sol pálido, sin sentir ni su calor ni el frío invernal. Stanislov empezó a caminar entre la nieve y su bastón iba aprisionando cuantos elementos se escondían bajo ella. Es ciego.
De pequeño, jugando en la cocina de su casa, se tropezó con un taburete y perdió el equilibrio. En ese momento su madre retiraba de la lumbre, una sartén con aceite hirviendo. Había terminado de freír unas cuantas vatrushkas, para rellenarlas de mermelada, para él y para sus seis hermanos pequeños. Tras el tropezón, el cuerpecito de Stanislov no logró mantenerse en pie y su cara fue a parar, directamente, dentro de la sartén. Su piel se derritió mientras la nieve cuajaba en el jardín de su casa. Pequeñas hebras de su rostro se quedaron adheridas a las vatrushkas. Esa noche los pequeños, ajenos al horror vivido en aquella cocina, disfrutaron de una ración extra. Todos menos él.  Nunca preguntaban. Del plato, a la boca. El hambre llamaba todos los días a su puerta.
Desde ese día la oscuridad se apoderó de Stanislov. No pudieron hacer nada por salvarle los ojos. Ya no vería más caer la nieve sobre los tejados de Ókunevo, ni volvería a jugar con sus perros, ni tan siquiera con otros niños. Su rostro desfigurado ahuyentaba hasta a los lobos que habitaban en la Estepa. A partir de entonces, cerró todas sus puertas para vivir en un mundo de tinieblas.

En el parque, Stanislov arrastra sus pies entre la nieve y dibuja el peso de su infancia en cada huella. Taciturno y huraño. No se relaciona con nadie. De su boca salen gruñidos en lugar de saludos. Todos temen acercarse a él. Es Stanislov, el vagabundo del Parque Adrik. Su bastón localiza el banco, ese sobre el cual esta noche volverá a dormir bajo un techo de estrellas envuelto en un frío invernal. Mientras prepara su lecho, una lágrima infantil consigue atravesar el túnel vacío de sus ojos.

domingo, 21 de septiembre de 2014

LA INTELIGENCIA FRACASADA. Teoría y práctica de la estupidez.

Un libro muy interesante


                               LA INTELIGENCIA FRACASADA

Después del parón veraniego, el mes de septiembre llega siempre con muy buenos propósitos de cambios, de empezar a hacer cosas nuevas. Venimos con muchas ganas de que nuestras vidas tomen un rumbo algo diferente porque el verano nos ha recargado las pilas y nos ha dado tiempo a pensar en lo que, verdaderamente, nos gustaría hacer. A veces esa fuerza nos dura poco y una vez  adentrados en el otoño, continuamos con nuestras rutinas y damos por zanjados esas ganas de cambio ¿Por qué? Estos pensamientos me hicieron volver a leer, por tercera vez, un pequeño-gran libro pero interesantísimo del escritor,  pensador, filósofo, ensayista y pedagogo JOSÉ ANTONIO MARINA. El libro de 174 páginas se titula:”LA INTELIGENCIA FRACASADA. Teoría y práctica de la estupidez”, ed. Quinteto. Tengo que decir que me encanta porque hace un repaso serio al por qué nuestra inteligencia se daña y fracasa. El libro comienza con esta reflexión: “Puesto que hay una teoría científica de la inteligencia, debería haber otra igualmente científica de la estupidez”…el libro promete, de ahí que vaya ya por la tercera lectura (casi siempre lo leo en septiembre).
            En el libro hay varios capítulos y yo lo que voy a hacer es copiar, literalmente, los pensamientos que a mí me han parecido más interesantes para reflexionar, dentro de cada apartado. Quisiera que al leerlos, a vosotros también os entre la curiosidad y las ganas de leerlo entero. Entre paréntesis dejaré algún comentario personal.
 LA INTELIGENCIA MALOGRADA.
Aquí José Antonio Marina hace una exposición de una serie de preguntas que, creo, todos nos hacemos: ¿por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué nos empeñamos en amargarnos la existencia? ¿Por qué las personas inteligentes hacen cosas tan estúpidas? ¿Por qué tropezamos cien veces en la misma piedra? Y habla de la inteligencia dañada y del fracaso de la inteligencia: “Lo difícil no es mentir, sino mantener la mentira. Tenía razón Kierkegaard cuando escribió: quien tenga un secreto, que no se case. Un secreto, y todas las mentiras, lo son y esto es expansivo y asfixiante a la vez” (no puedo estar más de acuerdo con él).

LOS FRACASOS COGNITIVOS.
“El error es un fracaso de la inteligencia. Y señalo tres comportamientos que son claros fracasos: el prejuicio, la superstición y el dogmatismo. Y el más peligroso, que es el que incluye a los tres, es el fanatismo” (este capítulo es muy, muy interesante)

               LOS FRACASOS AFECTIVOS
“Se dice que las emociones son la principal causa de los fracasos de la inteligencia. La multiplicidad de experiencias afectivas pueden organizarse en tres grupos: los impulsos, los sentimientos y los apegos” (uff no os digo nada).
“El primer fracaso de la inteligencia afectiva puede consistir en confundir los afectos”
“Los fracasos amorosos son frecuentes, normalmente dolorosos y resulta útil saber a qué se deben. Tiene dos causas obvias: 1. No era amor lo que sentía. 2. Era amor pero desapareció (¿de tanto usarlo?)
“El deseo de ayudar o de aliviar el dolor de otra persona puede confundirse fácilmente con el amoroso”
“La vanidad, que es un deseo excesivo de ser elogiado, favorece las equivocaciones”
“También puede confundirse la excitación amorosa con la excitación cinegética. La primera causa del fracaso amoroso es creer que era amor lo que no era” (lo sé lo sé curiosa expresión la de la excitación cinegética)
“La inteligencia, nuestro gran recurso, resulta zarandeada por sentimientos que no se saben manejar”
“Hay personalidades que parecen poco dotadas para la felicidad porque en cada bache ven un precipicio y en cada decepción una tragedia”
“Una estructura mental que incapacitara a una persona para disfrutar de lo bueno que tiene, no me parece inteligente…hay circunstancias trágicas que provocan la desdicha...no me refiero a éstas sino a los casos en los que una persona podría ser feliz y lo desdeña” (interesante reflexión).

LOS LENGUAJES FRACASADOS
“El lenguaje, gran sistema de comunicación y entendimiento, se ha convertido en letal arma de destrucción doméstica. Hablo de Fracasos al hablar con nosotros mismos y Fracasos al hablar con los demás”
“Tipos de fracasos en mi habla interior: 1.La incapacidad de volver consciente lo que soy. 2. La rumia (anda que no lo hacemos mucho). Formamos un círculo tóxico que agota sin avanzar. Hay rumiantes eternos porque nunca digieren lo rumiado. 3. La voz de la conciencia (en mi caso es excesivamente dura).4.Conversación sumergida en donde la ocultación en un fracaso”
“Tipos de fracasos con los demás: 1.El silencio como ausencia del lenguaje. 2. La sumisión al automatismo del discurso. 3. El malentendido. 4. La sumisión a la mecánica del género.” (Muy pero que muy interesante)
“Si la abundancia del corazón abre la boca, la sequedad del corazón la cierra” (me encanta este pensamiento)
“El aburrimiento es otro sentimiento que bloquea el lenguaje”
“El lenguaje fracasa cuando, siendo un medio de entendimiento, lleva a la incomprensión.

Éstos son los capítulos en los que más hincapié he hecho. Hay otros tres más y el epílogo: El fracaso de la voluntad- La elección de metas- Sociedades inteligentes y sociedades estúpidas- Elogio de la inteligencia triunfante. En éste último, el epílogo, se hace una reflexión sobre la idea de que solo el sufrimiento es creador. Sé bello y triste. Pero Marina, aquí dice que “armonizar estos elementos contradictorios exige un gran alarde de la inteligencia” y esto lo designa con una de las palabras que más me gusta: LA SABIDURÍA.
Quisiera hacer una mención especial al capítulo “La elección de metas” que comienza con una carta de Kafka a Felice. “Kafka cree que su vocación de escritor es incompatible con una vida amorosa que, por otra parte, anhela” (ahora empiezo a entender muchas cosas). “Nos encontramos con tres problemas: No sé qué hacer. Sé lo que quiero hacer pero no sé como. Sé cómo pero no me atrevo” (Fantástico ¿a que todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos preguntado y nos seguimos preguntando esto?)… Espero que le deis al libro la oportunidad que se merece de ser leído.

lunes, 4 de agosto de 2014

OÍDO COCINA...2ª Parte

Fabes a la vinagreta.....conseguidas después de gran esfuerzo


                             


                                             OÍDO COCINA….2ª Parte

Hay un refrán que dice que “nunca segundas partes fueron buenas”. Pues gracias a las segundas, y a las terceras y a las cuartas, una puede comer decentemente. Después de mis primeras incursiones culinarias podéis llegar a pensar que ya lo tengo todo dominado, que ya ha pasado tiempo suficiente para que puede ser “una experta cocinera”….¡¡¡pues no!!! Y mira que pongo todo el empeño e interés del mundo pero….
            La olla rápida me funciona de maravilla. Ya le he cogido el punto a la cocción, pero no fue fácil. Sobre todo desde el día en que se me ocurrió hacer “Fabes a la vinagreta”. La noche anterior puse medio kilo en remojo (siempre hay que contar con un plan B y tener de reserva). Así me lo dicen mis expertas cocineras. A la hora de haberlas puesto en el agua me acerqué a echarlas un vistazo por aquello del interés. Me quedé atónita…¡¡qué espanto!! Estaban arrugadas y parecían gusanos. ¿Qué les ha pasado?-me pregunté. Nunca me había ocurrido ni con los garbanzos ni con las alubias. Noté cómo empezaban a engordar pero muy arrugadas ¡qué aspecto tan feo tenían! Lancé un S.O.S a mi cuñada que, como ya sabéis, la tengo frita (anda mira, qué término más apropiado) y me tranquilizó diciéndome que no pasaba nada, que las dejara así hasta mañana. Como en la noche de Reyes, lo primero que hice al levantarme fue ir corriendo a la cocina y ¡¡allí estaban!! Gorditas y más lisas que el culito de un bebé. Se habían desarrugado de forma increíble. Y pensé: “Esto tengo que probarlo yo para mis arrugas y mis patas de gallo”… Aún no estoy preparada para que me digan eso de que “la arruga es bella” ¡Y una mierda!
            Así que después de la transformación eché en la olla las fabes, el ajo, la cebolla (que rima con olla), agua, sal y un chorrito de aceite. Lo puse a cocer unos cincuenta minutos que es lo que tengo apuntado en mi libreta (a veces me juega malas pasadas, sobre todo, si no tengo las gafas a mano). No sé en las vuestras pero en mis ollas el vapor sale por una ranura que está arriba en la tapa (no hace falta que especifique el por qué del plural en “mis ollas” ¿verdad?). Pues bien. Dejé todo preparado y me fui a mis quehaceres literarios y a los cuarenta minutos escucho un sonido extraño. No era el habitual de salida de vapor. Voy a la cocina y…¡¡Santo Dios!! La olla estaba escupiendo perdigones blancos a través de la ranura. ¡Ay los azulejos! Miles de bolitas y pellejos se deslizaban por ellos formando un bonito cuadro abstracto. ¡Y me reía yo de los guisantes salteados! Como era de esperar, al abrir la quinta olla (nadie me había advertido de que hay que esperar a que se baje una valvulita para poder abrirla…soy vasca…no hay olla que se me resista a abrirla), no quedaban más que algunos pellejos de lo que, hasta hacía cuarenta minutos, eran fabes. En ese momento no eché mano del Plan B sino del Plan C: “Fabada Asturiana LITORAL”, buenísima.

 
¡¡Qué haría yo sin mis libros!!

Me dicen que teniendo como tengo sangre vasca debería ser la reina en la cocina. Yo la teoría la tengo, libros en mi estantería a patadas pero tengo que poner más atención. Un día quise impresionar a mi chico (¡¡vaya si lo conseguí!!) preparando un plato que leí en uno de los libros que tengo de recetas vascas: “Xapo al horno”. Bien sabe Dios que puse todo mi cariño en ello. Tres días me pasé buscando “xapos” para el manjar. Los metí al horno, sí. ¿Por qué no hay en las recetas algún pie de página donde ponga  que en Euskadi, el “xapo” es el RAPE?... ¡pobres batracios! No quedó ningún rastro de ellos….de mi chico tampoco, claro.
            Y yo seguí intentándolo. Pero no siempre le salen a una las cosas como quiere. Otro día, para comer, tenía puré de calabacín. Descongelado de la noche anterior, lo puse a fuego lento y me ausenté durante un momento para contestar los trescientos “guasaps” que recibo. Al rato oigo a mi chico (este es nuevo… si me quieren tiene que ser con todas las consecuencias…”conejitos de indias” les llamo cariñosamente). Estaba despavorido. Gritó mi nombre: ¡Glooooooriiiiaaaaaa! ¡Ven, corre que el puré salta y gorgotea!..¡¡Oooohhhhh!! ¡¡Qué espectáculo!! ¡¡Pobres azulejos!! Invadidos, nuevamente, por millones de babas de puré. Era imposible acercarse a la cacerola sin ser atacada. Aquello era una batalla campal: ¡plof! ¡plof! ¡plof! Un impacto de puré cayó sobre mi brazo, otro en la mejilla, en la camiseta, en mi chico (lástima… con él había conseguido pasar la barrera de los tres meses de convivencia). Eran como fuegos artificiales: motas verdes, blancas, naranjas (es que al puré también le eché calabaza). Al final me tuve que envolver en el albornoz de mi chico (en ese momento ya sabía yo que no lo iba a utilizar más, claro) y taparme la cara con la manga para poder retirar la cazuela de la vitrocerámica. Ni Joan Miró con sus cuadros de puntos lo hubiera hecho mejor que lo que quedó allí impregnado en mis azulejos.
            Pero creo que voy mejorando. Yo lo noto. Por ejemplo, ya hago bastante bien los filetes a la plancha…eso sí, antes los dejaba lisos, lisos sin ninguna arruga. ¡Ay que fallo más tonto tuve con pensar que cuando se hacen los alimentos a la plancha, la Rowenta aquí no pinta nada! Tampoco pido ya en la carnicería puntas de jamón york para el cocido. Ahora ya me sale riquísimo el puré de calabacín…no de pepino. ¡No me digáis que nunca los habéis confundido! ¡¡ Si son iguales!! Largos y verdes. También procuro leer las indicaciones para hacer cosas en el microondas: no pensaba yo que las bolsas para hacer las palomitas de maíz deben estar cerradas….vamos, que no hay que abrirlas. ¡Menos mal que dentro del microondas no hay azulejos! ¡Qué estallido! Ale, volando libres allí dentro. Algunas se quedaron muy pegadas al cristal…
 ¡Ah! Y, por supuesto, ya no le pido al pescadero “medio kilo de txipirones…pero de los negros, ¿eh?”….  vale, vale…no más risas que ya me he enterado bien lo de la tinta.

¡¡Viva la cultura!!

            Como ya os he dicho, la teoría la tengo bien aprendida. Los libros me están ayudando muchísimo. Y una vez medio dominados los sólidos, voy a ver qué tal se me dan los líquidos…creo que estos no dan tantos problemas.