Si difícil es escribir un relato, más difícil es escribir un microrrelato. Aquí os dejo uno y espero que os guste...
SOPLA VIENTO DEL NORTE
Con los primeros rayos
del sol, la ola empezó a prepararse. Sabía que ese día era el elegido. Llevaba años
esperando este momento. Siempre había salido acompañada de otras pero…ahora
tenía que viajar ella sola. Sus primeros remolinos fueron imperceptibles. Se había
propuesto llegar a su destino con toda la grandeza posible, con toda la fuerza
que su hermano el mar le podría ofrecer. Se colocó su diadema de espuma y el
vestido marino. Elevó su alma y comenzó a caminar sobre la superficie. Poco a
poco fue creciendo ayudada por las corrientes marinas y por su gran amor, el
viento. Se sabía bella de espaldas al horizonte. Durante unos instantes creyó
perder fuerza; sintió un mareo pero, a lo lejos, vislumbró su destino final. Retomó
sus energías y volvió a alzarse con majestuosidad. Toda su vida le habían
estado preparando, como a las otras olas, para ese encuentro. Lo tenía todo
calculado y se dejó llevar. Sintió el empuje de miles de gotas. El remolino
cada vez era más grande, el bramido cada vez más profundo. Se iba sintiendo feliz,
estaba siendo una ola auténtica: bella, fuerte, misteriosa… cien metros, solo
estaba a cien metros de abrazar lo que, desde siempre, había anhelado. Ya estaba
preparada para el último rugido, se elevó hasta el clímax. Su amado seguía con
ella, la empujaba con fuerza pero cuando iba a romper en brazos de su destino
sintió cómo él le arrebató sus instantes de felicidad…
Entre los restos de espuma, en aquel acantilado, la ola
aún llora la traición que le hizo su amor…
